Día de la Tierra en la Institución Educativa Inmaculada Concepción sede la Placita: arte efímero para honrar la naturaleza
En la
sede la Placita se celebró el Día de la Tierra con una propuesta pedagógica que
transformó el patio escolar en un laboratorio artístico y ambiental. Bajo el
lema “Arte Efímero y Tesoros de la Naturaleza”, los estudiantes de
transición a tercero participaron en actividades que unieron creatividad,
ciencia y conciencia ecológica.
Los
más pequeños construyeron “El Nido de la Madre Tierra”, una obra
colectiva hecha con hojas, pétalos y piedras que simbolizó el cuidado del
planeta como hogar común. En primer grado, los niños dieron vida a “El Sol
de los Elementos”, clasificando materiales naturales para formar rayos que
representaron la energía y la interconexión de los ecosistemas.
Los
grados segundo y tercero elaboraron un mándala gigante, integrando
piedras, hojas y elementos reciclados para reflexionar sobre los ciclos
naturales y la relación entre lo humano y lo ambiental. El cierre estuvo
marcado por compromisos personales de protección del entorno.
La
jornada dejó una huella simbólica: el arte puede desaparecer, pero el mensaje
de respeto por la Tierra permanece.
Estudiantes de San Pedro Arriba lideran proyecto ambiental con impacto en su comunidad.
En la sede educativa San Pedro Arriba, los estudiantes de la
postprimaria vienen desarrollando con entusiasmo el Proyecto Ambiental Escolar
(PRAE), una iniciativa que busca fortalecer la conciencia ecológica y promover
prácticas sostenibles dentro y fuera de la institución.
Este proyecto se desarrolla a través de varias fases que
integran el aprendizaje teórico con la práctica, permitiendo a los estudiantes
convertirse en protagonistas del cuidado del medio ambiente.
Una de las primeras fases es la huerta escolar,
concebida como un espacio pedagógico donde los estudiantes cultivan hortalizas,
plantas medicinales y especies de ciclo corto. En este escenario, aprenden
sobre el manejo del suelo, la siembra, el riego y la cosecha, al tiempo que
comprenden la importancia de una alimentación saludable y la seguridad
alimentaria.
Otra de las estrategias implementadas es la elaboración de eco-ladrillos,
una técnica que consiste en reutilizar plásticos de un solo uso, compactándolos
dentro de botellas PET. Con esta práctica, los estudiantes contribuyen a la
reducción de residuos sólidos, transformando materiales contaminantes en
recursos útiles para posibles construcciones dentro de la institución.
Asimismo, el proyecto incluye la fase de compostaje
escolar, mediante la cual se aprovechan los residuos orgánicos generados en
la sede, como restos de poda, hojarasca y desechos del restaurante escolar. A
través de un proceso de descomposición biológica, estos materiales se
convierten en abono orgánico que enriquece el suelo de la huerta y el jardín
escolar.
Estas acciones no solo fortalecen el aprendizaje
significativo, sino que también fomentan valores como la responsabilidad, el
trabajo en equipo y el respeto por el entorno natural.
El PRAE en la sede San Pedro Arriba se consolida, así como
una experiencia educativa integral, en la que los estudiantes no solo adquieren
conocimientos, sino que también desarrollan habilidades y actitudes necesarias
para construir un futuro más sostenible.
3Sembrando el futuro:
Estudiantes durante la jornada de mantenimiento y cuidado de nuestra huerta
escolar.
Euclides Betancur Arias- Docente